domingo, 27 de agosto de 2017

Para bebés y bebitas

Cuando hay que calmar al bebé sano que llora o está molesto hay varias sugerencias contenidas en los libros de Psicología, uno de ellos es el de las autoras Papalia, Olds y Feldman : Psicología del desarrollo. Y aunque muchas madres y abuelas saben cómo tranquilizar a sus pequeñitos no está de más citar las siguientes acciones para mejorar el ambiente de los bebés.

. Dar  palmaditas o frotar la espalda del bebé,  en caso de que una burbuja de aire sea la causa de la incomodidad. Sacar el aire hará sentir mejor al bebé.

. Envolver suavemente al bebé en una cobijita  pues algunos lactantes se sienten más seguros cuando están firmemente envueltos desde el cuello hasta los dedos de los pies, con los brazos junto a los costados.

. Darle al bebé más frescura y tibieza. Se puede quitarle o ponerle ropa al lactante o cambiar la temperatura de la habitación.

sábado, 19 de agosto de 2017

La lechera

Una lechera muy alegre llevaba una jarra de leche a vender al mercado de su colonia, Mientras caminaba iba pensando que cuando vendiera la leche compraría una gallina y cuando ésta tuviera muchos pollitos también los vendería.

Entonces con el dinero obtenido iría a comprar un cochino al que iba a alimentar muy bien para después poder cambiarlo por una vaquita .

Y por ir pensando en todo aquéllo el cántaro se le cayó y adiós leche, dinero, pollitos, cochino y vaca.

Por eso no hay que tener tantas fantasías, porque de pronto se pueden romper las esperanzas. Mejor hay que cuidar lo que se tiene en el presente y hacer planes que podamos cumplir poco a poco. 

"La lechera ", es una fábula de Félix María de Samaniego.
Paráfrasis de Verónica Jiménez Reyes

sábado, 21 de enero de 2017

Una prenda para el frío

De una novela de Anton Chejov:

"Cuando los fríos se hicieron más fuertes,el mismo soldado me trajo una bufanda de punto que exhalaba un perfume delicado, apenas perceptible, de lirio silvestre. Ese perfume me reveló que mi buena hada era Ana Blagovo. La hermana del doctor estaba encantada con los lirios silvestres, y su esencia era su perfume predilecto."

En la novela corta de Anton Chejov titulada  Mi vida.